Facultad de Ingeniería UV realizó Taller de Vigilancia Tecnológica para la Gestión de la Innovación

En la Sala Ingenia del Edificio Hucke se realizómel Taller de Vigilancia Tecnológica para la Gestión de la Innovación, una instancia de formación práctica organizada por el Proyecto Ingeniería 2030 de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Valparaíso.

La apertura estuvo a cargo de Rodrigo Latorre, coordinador del Eje 3 del proyecto, quien explicó que el objetivo del taller era pasar de una pregunta a una decisión respaldada por información. En ese sentido, definió la vigilancia tecnológica como un proceso organizado, selectivo y permanente de captura, análisis y comunicación de información sobre el entorno científico y tecnológico. Según explicó, la información necesaria para decidir ya existe en patentes, artículos, proyectos y mercados; lo que falta es saber encontrarla y ordenarla.

Además, Latorre detalló los resultados que cada participante se llevaría al finalizar la jornada: un informe de vigilancia tecnológica de su propio proyecto, una ecuación de búsqueda en español e inglés con operadores booleanos y códigos de clasificación de patentes, y un sistema de alertas para mantener el seguimiento en el tiempo, apoyado en herramientas como Lens.

De la enfermería a la innovación

A continuación, la Dra. Katherine Olguín, PhD y magíster en Innovación, compartió su trayectoria. Enfermera de formación y doctora en Enfermería, llegó a la innovación casi por accidente, cuando un excompañero de colegio, diseñador industrial, la invitó a sumarse a su startup: un transportador de órganos para trasplante. Desde entonces se dedicó de lleno a este ámbito, lo que la llevó a acompañar a más de 40 startups como directora científica de una incubadora y a formar parte del equipo investigador de un reporte nacional sobre financiamiento a través de la propiedad intelectual.

A partir de su experiencia, Olguín diferenció un invento de una innovación: esta última solo existe cuando logra generar valor en otras personas. Asimismo, advirtió sobre los errores más frecuentes al emprender, como limitar la búsqueda de información a la competencia y sus precios, o no registrar a tiempo una marca. Por otra parte, explicó las diferencias entre el estado del arte académico y el estado de la técnica que exige una patente, y repasó los tres requisitos para obtenerla: novedad, nivel inventivo y aplicación industrial.

Del concepto a la práctica

Finalmente, la jornada cerró con un ejercicio práctico guiado por Erik Schulze. A partir de un caso de estudio sobre un sistema de monitoreo para la detección temprana de focos de incendio, los participantes recorrieron las etapas de un proceso de vigilancia: qué decidir, qué buscar, qué analizar y qué descartar. De esta forma, pudieron aplicar lo aprendido a un escenario concreto y luego trasladarlo a sus propios proyectos.

 

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