
Liderando una iniciativa interdisciplinaria que integra lingüistas, personas de la comunidad sorda e ingenieros, la académica de la Escuela de Ingeniería Informática, Ana Aguilera, se encuentra coordinando el proyecto Fondecyt Regular, “Traducción automática de lengua de señas para producción de señas a partir de texto”.
El proyecto fue presentado en el conversatorio “Valparaíso en Innova con propósito”, que forma parte del Festival de la Ciencia 2026 y Tecnología, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
Al respecto, la académica cuenta que “hemos alcanzado una madurez en cuanto al corpus lingüístico, que es la base necesaria para los métodos automáticos de traducción utilizando técnicas de inteligencia artificial. Se trata de un corpus vivo, que en etapas progresivas se va a seguir incrementando, por la complejidad de la lengua de señas, que son movimientos manuales y no manuales. Adicionalmente, seguimos explorando los métodos, tanto del procesamiento de lenguaje natural, de visión por computador y el proceso completo de desarrollo”.
«Ha sido un desafío trabajar en conjunto porque tenemos que unir dos líneas de investigación que son complementarias, pero que tienen lenguajes diferentes, lo cual ha permitido enriquecernos en términos de aprendizaje: a los lingüistas aprender de los procesos de la informática, y a los ingenieros aprender sobre lingüística y accesibilidad”, agrega.
Para la investigadora, uno de los temas más relevantes es «trabajar con la comunidad sorda para identificar sus necesidades y no crear esas necesidades como investigadores sin que las comunidades sean partícipes, lo cual ha sido un reto relevante”.
Precisamente, Paula Ortúzar, integrante de la comunidad sorda, profesora de Educación Diferencial y magíster en Lingüística PUCV, explica que “el proceso ha sido muy interesante porque hemos podido participar diferentes personas sordas como una mirada externa desde entender que es una lengua distinta, que es visual y que debe observarse desde fuera”.
“El proyecto permite a la comunidad sorda tener acceso a la información y en particular, lo que estamos haciendo está orientado a la realización de trámite digitales, donde la información generalmente está dada en un formato español escrito. Lo que nos permite este proyecto hacer una traducción automática desde el español escrito, que es una segunda lengua hacia una lengua de señas que es la propia de la comunidad”, agrega.
Equipo
Junto a Ana Aguilera y Paula Ortúzar, el equipo está integrado por Fabiola Otárola profesora de Educación Diferencial y doctora en Lingüística; Mildred Reyes, intérprete de Lengua de Señas y estudiante de postítulo de Interpretación de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y Manuel Marín, ingeniero de Ciencia Informática, quien actualmente cursa el doctorado en Ingeniería en Informática Aplicada UV.








