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Nuevo canal de olas UV analizará interacción de fenómenos oceánicos con estructuras costeras PDF Imprimir E-mail

Ingeniería Civil Oceánica.
Como una herramienta para la comprensión de los procesos físicos que experimentan las olas a medida que se aproximan a la costa presentó la Escuela de Ingeniería Civil Oceánica de la Universidad de Valparaíso su nuevo canal de olas, estructura de 15 metros de largo, uno de ancho y 1,2 metros de altura que permitirá efectuar modelos a escala de obras marítimas, procesos costeros, variación morfológica del fondo marino y otras aplicaciones.

El canal de olas permitirá, además, realizar estudios de oleaje en la zona costera, de morfodinámica y regeneración de playas, del comportamiento de buques atracados, de socavación en muelles y rompeolas y de contaminación marina. Este tipo de modelos se utiliza como complemento a la enseñanza teórica y a las herramientas computacionales existentes en la carrera.

Patricio Winckler, académico de la Escuela de Ingeniería Civil Oceánica UV e investigador a cargo del canal, explica que el objetivo del laboratorio es “presentar procesos costeros a escala reducida, complementando las modelaciones numéricas para medir fenómenos físicos con instrumentos avanzados. Podemos evaluar la interacción de los fenómenos oceánicos con las estructuras costeras o evaluar el comportamiento de estructuras flotantes en el medio, de sistemas de amarre, podemos usarlo en la acuicultura o para estudiar la mezcla de contaminantes en el mar”.

El profesor aseguró que “en el canal se pueden simular condiciones de diseño de obras marítimas para incorporar aproximaciones más empíricas de lo que son los diseños, probando las estructuras, ver su interacción y cómo funcionan de mejor manera para reducir el sobrepaso en las defensas costeras, garantizando su estabilidad en el largo plazo y ante condiciones extremas, como marejadas o temporales”.

Desarrollar ciencia

Mauricio Reyes, también académico de Ingeniería Civil Oceánica UV e investigador a cargo del laboratorio, señaló que “disponer de una tecnología que permita analizar físicamente el comportamiento del mar es un tremendo avance y oportunidad para la UV, ya que nos permitirá desarrollar ciencia. El modelamiento físico que realizaremos en el canal se complementará con técnicas de observación, filmaciones termográficas, análisis digitales de fotografías y videos, que nos permitirán interpretar visualmente el fenómeno y aumentar la cantidad de información disponible”.

Reyes añadió que “hay mucho que hacer en términos de las playas, como por ejemplo estudiar cómo se comportan los sedimentos. La playa perfecta, con arena, oleaje suave y dunas no existe, porque hemos ocupado el espacio costero construyendo muros, que necesariamente debieran disipar energía. Un desarrollo tecnológico que se puede realizar en este laboratorio es analizar la capacidad de disipación de energía de oleaje de un muro en la parte posterior de una playa y buscar alternativas para que las playas no sean tan rígidas, porque reflejan oleaje y aumentan la pérdida de sedimentos”.

Oleaje, marea e infraestructura

Mauricio Molina, director del Sistema de Alerta de Marejadas de la Escuela de Ingeniería Civil Oceánica UV, indicó que “el canal de olas permite hacer una evaluación de las condiciones físicas asociadas a las marejadas, reproducir un evento del pasado, verificar las condiciones estructurales que tiene hoy día la costa o evaluar escenarios futuros para tener una mejor comprensión de cómo funciona el oleaje a nivel costero”.

“Al trabajar en este laboratorio podremos verificar ciertas formulaciones internacionales para el caso chileno, de tal manera que nuestras condiciones de pronóstico sean más precisas, para beneficio de la población en general. El canal de olas es un instrumento que permite reproducir una determinada condición de oleaje y en su extremo se puede colocar una estructura a escala o una playa y reproducir el fenómeno de la naturaleza”, agrega.

Molina añadió que “la interacción de factores como oleaje, marea e infraestructura terminan determinando el impacto que el oleaje produce en la costa. En la medida que podamos reproducir esos fenómenos a nivel de laboratorio, podemos escalarlos a nivel de la realidad y de esa forma anticiparnos ante escenarios más pesimistas o bien reproducir condiciones del pasado para hacer mejores pronósticos y mejores evaluaciones”.